05/05/2009

Música y poesía para una venerable y anciana madre

Aún pasado el día de la madre, -cor ad cor loquitur, Neumann dixit-yo te llevo en el corazón por mucho que nos alejen a las dos y ya ni siquiera apenas puedas reconocerme. Hoy quiero hacer un post sólo para tí.
Hay tanto ruido alrededor que hoy será mejor escribirte tan sólo unas líneas...


Al romper el día,
Nos apalabraste.
Cuidamos tu viña
Del alba a la tarde.
Ahora que nos pagas,
Nos lo das de balde,
Que a jornal de gloria
No hay trabajo grande.

Das al vespertino
Lo que al mañanero.
Son tuyas las horas
Y tuyo el viñedo.
A lo que sembramos
Dale crecimiento.
Tú que eres la viña,
Cuida los sarmientos.

Hora de la tarde,
Fin de las labores,
Amo de las viñas,
Paga los trabajos de tus viñadores

Liturgia de las Horas.

2 comentarios:

Maeglin dijo...

Para las madres los homenajes fatuos y comerciales se desvanecen pero gestos hermosos como este a "deshora" seguro que los aprecian más por cuanto de sincero cargan.

Eleonora dijo...

Amigo Maeglin, ella ya no sabe nada de regalos, es como si se hubiera hecho de nuevo una niña. Apenas unos sonidos puede ya hacerle rememorar vagamente algo, es por eso esta dedicatoria. Tal vez la música le llegue a traer algo de recuerdos a su mente.
El tiempo poco a poco nos separa. Aunque yo jamás la olvidaré.
Gracias por tu emotivo post.

Abrazos Maeglin.

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